Home / Flores / La floricultura en el mundo

La floricultura en el mundo

Las flores son un parte esencial de la vida cotidiana de millones de personas. Ya sea en su estado salvaje, en jardines y parques, o cortadas adentro de jarrones en las viviendas, casi todas las personas del mundo conviven de uno u otro modo flores de algún tipo.

Además, las flores tienen desde tiempos inmemoriales gran importancia simbólica. Todas las culturas las han utilizado como motivo ornamental para la decoración de objetos, prendas de vestir, fachadas de edificios, etcétera. Su valor simbólico las ha puesto en el lugar central de disciplinas como la heráldica o la vexilología. Las flores representan familias, regiones, naciones enteras.

Por todo esto, no extraña la gran importancia económica que tiene el mercado de flores de corte en el mundo. Se estima que actualmente el comercio de flores a nivel global alcanza los cien mil millones de dólares anuales, lo cual incluye desde países altamente industrializados como Holanda y Japón, hasta economías emergentes del Tercer Mundo, como Kenia o Colombia.

Es en estos países en desarrollo donde la creciente industria de la floricultura tiene un mayor impacto para la economía interna. El sector del cultivo y comercialización de flores de corte actualmente alimenta a unas 800.000 personas en Colombia, mientras que en Kenia el impacto es aun mayor. Se calcula que nada menos que unos dos millones de habitantes del país africano reciben sus ingresos de la industria de la floricultura.

La floricultura y el medio ambiente

Sin embargo, este crecimiento tiene sus bemoles, especialmente en lo que concierne al medio ambiente. El cultivo de flores fuera de estación necesita de grandes cantidades de agua y calor extra. A pesar de que aun existen muchos pequeños productores familiares en todo el mundo, la producción de flores de corte a nivel industrial puede traer algunos problemas ambientales que no deben soslayarse.

El principal productor de flores del mundo, Holanda, es un país del norte de Europa donde la luz solar es escasa. Esto significa que la producción de muchas especies en invernadero requiere de grandes cantidades de calor, generado principalmente por combustibles fósiles.

De todos modos, la situación en regiones más calurosas como Kenia, la India, Colombia o Ecuador no es mucho mejor. Aunque estas regiones poseen abundante calor natural, allí es el uso excesivo de agua o de pesticidas poco regulados lo que impacta negativamente en el medio ambiente. Esto sin contar la energía necesaria para refrigerar y transportar el producto hasta Europa o los Estados Unidos, los principales consumidores de flores cortadas.

La producción floral sostenible

Cada vez más personas están aplicando a la producción de flores el mismo enfoque ambientalmente conciente que en el ámbito de la producción de alimentos.

El énfasis está puesto en reducir la huella de carbono, privilegiar la producción de flores de estación, y tomar conciencia acerca del aspecto social de la industria. La producción y comercialización de flores de corte es un sector en ascenso, pero no escapa a las problemáticas que enfrenta el mundo entero actualmente.